Moda libre de género: hacia la construcción de un mundo fluido

Imagen de portada: Determine The Method Of Attachment, de Jennis Cheng Tien Li.

Preguntar por el género de la ropa es ya totalmente irrelevante, ¿cierto? Podría parecer que atrás han quedado los prejuicios sobre el azul, el rosa, las blusas, los pantalones y demás. Pero la verdad es que no. Todavía hoy libramos una batalla donde nuestros cuerpos son gobernados por las prendas que nos dijeron eran las adecuadas. A veces lo aceptamos muy a gusto, a veces no; en otras ocasiones, ni siquiera nos damos cuenta, porque lo tenemos muy bien asimilado. No es como que vayamos por la calle diciéndole a los demás: «¡Oye! Qué bonito te queda tu colonialismo1 hoy, ¡muy bien!» o repartiendo flyers que digan «¿Ha escuchado usted de lo opresor que es su guardarropa? Recapacite. Está a tiempo». La ruptura con los convencionalismos ni está terminada ni es campaña o evangelización del fashion. Es algo que se va encontrando en el camino o no se halla jamás.

Es decir, la Moda sin género no debe tratarse como una tendencia sin más –que ya retortijones da que las revistas lo digan así–; tampoco es un adoctrinamiento de cómo deberíamos vestir. Depende, como muchas otras cosas, del momento en que vivamos y las experiencias que hayamos tenido. ¿Que la vida es satisfactoria cuando vestimos lo que nos hace sentir más nosotros? Seguro. Es comodísimo. ¿Que debemos convencer al resto de que esto es lo mejor? Tampoco. Lo que sí está en nuestras manos es no meternos con el armario de los demás.

Otro dato completamente real es que determinadas formas de pensar corresponden con mayor fuerza a ciertas generaciones. De acuerdo con investigaciones de mercado (Pew Reasearch Center), la Generación Z muestra una mejor aceptación por las prendas libres de género. Esta población, nacida de 1995 en adelante, busca ropa que sea completamente auténtica y muy personal, sin importar qué opinen los demás. Si al escuchar Zendaya Euphoria esto no te causa sentido, sigue leyendo. Eres parte de la población que necesita un poco más de datos al respecto.

Justin Mays (fragmento)

Imagen de Justin Mays, fragmento.

Euphoria es una serie de HBO que retrata la vida adolescente actual y presta peculiar atención a la ropa como herramienta de comunicación en sus personajes. Con ella retratan su “empoderamiento”, libertad y representación de género, entre otros aspectos.

Y eso no es muy nuevo, en realidad. La Moda sin género, o de género fluido, ha estado allí siempre. Desde los tacones para hombre en el siglo XVII (signo de estatus), pasando por los pantalones de Mademoiselle Chanel, hasta el maquillaje y las tanks de mesh usadas por la escena contracultural de los años 802 (signos de liberación). Hoy, tan sólo vivimos una continuación de dichas revoluciones.

Esta transformación en la Moda, que renuncia a las diferencias hombre-mujer, va entonces más allá de un simple trend o un concepto por imponer. Hay todo un sentido sociológico detrás. Si el mundo ha avanzado en materia de igualdad de género y diversidad sexual –OK, no tanto, pero ahí vamos–, la Moda debería seguir ese camino y no obedecer aún ideologías sexistas o intolerantes. Así, con suerte, poco a poco los armarios se liberarán una vez más de reglas arbitrarias sobre cómo debemos vestir.

Judith Butler –filósofa fundamental del feminismo contemporáneo– dice que nuestro género es performativo. ¿Y qué significa eso? Que se construye día a día y que no está determinado por nada previo; se hace sobre la marcha. Goffman –sociólogo canadiense– dice que creamos siempre una fachada para presentarnos ante los demás. Si tomamos la opinión de ambos, ¿no es claro entonces que el género puede ser tan fluido como queramos y que siempre tenemos la oportunidad de reinventar lo que somos? Más importante aún: lejos de preguntas existenciales, se puede concluir que la gente puede usar lo que le venga en gana. Y nosotros siempre apoyamos eso.

1. Sistema político y económico de dominación sobre ciertas poblaciones.

 

2. Movimientos sociales caracterizados por oponerse a los valores tradicionales de una sociedad.
01 julio 2020 — IKAL Store
Etiquetas: Genderfree